Envío gratuito a partir de 25€ / Free delivery in orders from 25€

¿Porqué es necesario volver a la Agricultura Tradicional?

Agricultura Orgánica

Nuestro planeta es capaz de sostener las necesidades pero no la ambición de todos.

Antes que nada debemos comprender que la población mundial viene incrementándose enormemente durante las últimas décadas y, con ello, la demanda de alimentos (y también su desperdicio) ha crecido exponencialmente. La tecnología ha estado a la altura aportando soluciones para mitigar esta situación, pero también problemas. En los tiempos que corren, parece que tenemos que modernizarlo todo y que lo tradicional es volver atrás, pero no es así. Debemos aprender a valorar los cambios que nuestros avances producen y evaluar si son positivos o negativos a largo plazo. Así como evoluciona la tecnología, también evolucionamos nosotros. Algo que antes nos parecía un avance, puede ser un aspecto no tan bueno visto desde quienes somos hoy. Debemos tener el coraje de admitir nuestros errores como comunidad, como generación, y evitar así males mayores.

La agricultura tradicional está en continua relación con el ecosistema, es parte de él y en muchas ocasiones ha logrado respuestas innovadoras al estar en sinergia con los recursos naturales.  Con nuestra labor diaria mantenemos la diversidad genética, hacemos policultivos y agroforestería, cosechamos agua y conservamos la salud de los suelos. ¡No hay una agricultura con proyección de futuro si no tienes un suelo vivo!

Los extremos nunca son buenos

Hoy en día, “tradicional” no necesariamente significa una labor artesanal o puramente física. En nuestro pequeños campos utilizamos maquinaria que nos permite hacer las cosas en menos tiempo o sin tener que hacer grandes esfuerzos, pero nuestros fertilizantes provienen de fuentes biológicas, no químicas. La tecnología es útil siempre que nos ayude, no cuando nos reemplaza. Y es en estos casos cuando nos permite producir más allá de las necesidades de nuestro grupo familiar. Ahora podemos producir de forma tradicional para vender en mercadillos y generar, no sólo el propio sustento sino también el de nuestros proveedores e intermediarios. La agricultura tradicional tiene el poder de cultivar no sólo nuestros alimentos. Contribuye a democratizar el beneficio y a generar una economía circular donde, las ganancias se reparten entre las familias y los pueblos en vez de ir a acumularse en las arcas de las grandes empresas.

Bien! Ya hemos hablado desde el punto de vista económico, pasemos ahora al otro factor importante. La salud. La nuestra y la del planeta.

No está en discusión que la “verdadera” agricultura ecológica u orgánica produce alimentos de mejor calidad, a la par que mantiene o mejora las propiedades o calidad de los suelos, disminuye la contaminación y aumenta la biodiversidad del medio ambiente circundante.  En cambio, los monocultivos agotan determinados nutrientes del suelo, dejando desbalanceado el porcentaje natural de éstos y, en consecuencia quedan estériles después de un tiempo. La rotación de cultivos soluciona en parte esta problemática pero creemos que lo mejor es no causar estos daños desde un principio. Desde el punto de vista medioambiental, los sistemas agrícolas tradiciones retienen más carbono, y contribuyen a purificar el agua, entre tantos otros beneficios.

Igual que nosotros, los seres humanos, somos más productivos mientras mejor sea nuestra salud.

 

¿Comida o Alimentos?

Distingamos entre aquello que simplemente se puede comer, de aquello que nos alimenta, que nos aporta nutrientes. Por ejemplo, el azúcar blanco ha sido descatalogada como alimento, pues en sus procesos de refinamiento pierde todas las características nutricionales. Se puede comer, si, pero no nos nutre. Por el contrario, se sirve de las enzimas que ya posee nuestro cuerpo para ser digerida. Todo esto, sin hablar siquiera de los fertilizantes químicos y pesticidas.

 

Conclusiones

Como ya hemos comentado antes, ni todo puede ser orgánico, pues el rendimiento podría ser insuficiente, ni todo debe ser industrial, porque el costo para la salud de la biosfera y por tanto de la vida silvestre y la humana sería demasiado alto. Diversos estudios sugieren que la agricultura ecológica es mejor cuando su rendimiento es alto y utiliza la tierra con un valor bajo para la vida silvestre. La agricultura convencional es mejor cuando los rendimientos orgánicos son bajos y se separa de la vida silvestre de alto valor.

Por otro lado, y volviendo a la frase con la que abríamos esta publicación, para acrecentar el volumen de la agricultura (y la ganadería) tradicional u orgánica es imprescindible un cambio de dieta, mas dependiente de las proteínas vegetales que de las animales. El tema es muy amplio y complejo, con cientos de aristas y puntos de vistas diferentes, con sectores productivos y consumidores de un lado y del otro.